El creciente índice de abortos entre los adolescentes chinos, que ven la interrupción forzada del embarazo como un método anticonceptivo más, pone de manifiesto la falta de educación que sobre este aspecto reciben los más jóvenes, en un país en el que el sexo aún es un gran tabú.
Las clases de educación sexual en los colegios chinos son prácticamente inexistentes y que los adolescentes en el gigante asiático hablen de sexo con sus padres es algo impensable, y todo ello en pleno siglo XXI.
"Cuando iba al colegio, en las clases sobre sexualidad, la profesora nos hacía abrir el libro en el capítulo correspondiente y nos dejaba leerlo un rato, pero no había espacio para debatir. No se nos pasaba por la cabeza preguntar algo", confesó tímidamente Men Yue, una joven profesora de chino para extranjeros en Pekín.
Parece que el vertiginoso crecimiento del país asiático ha hecho madurar rápido a sus millones de adolescentes, pero en lo que se refiere al sexo no obtienen suficiente información sobre métodos anticonceptivos o sexualidad y consideran el aborto un simple "método" más.
Falta información sexual en China
La Organización Mundial de la Salud establece que la salud sexual es la integración de los elementos románticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser humano.