La lucha contra la corrupción en los países de Latinoamérica avanza pero requiere de más voluntad política, según las conclusiones del Tercer Encuentro Regional de los Organismos Anticorrupción de siete naciones del continente, que se celebró en Bolivia.
El documento final, divulgado ayer, sostiene que la acción de las oficinas anticorrupción de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Nicaragua ha comenzado a dar resultados pero que, por la persistencia del problema, los representantes convinieron en la necesidad de continuar trabajando de manera decidida.
La reunión, que contó con la participación de delegados de los siete países, integrantes de la Alianza Regional de Organismos Anticorrupción, concluyó el miércoles, al cabo de tres días de deliberaciones en la sede del gobierno boliviano.
Al analizar la Convención Interamericana y la Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción, los delegados asistentes al encuentro coincidieron en que ambos instrumentos deben ser incorporados a su propia legislación.
Por ello, acordaron realizar sendos diagnósticos legislativos y administrativos para impulsar las reformas que se requieren en la normativa de cada nación y, así, lograr el objetivo de que ambas convenciones internacionales sean aplicadas lo antes posible.
Asimismo, el encuentro decidió adoptar acciones para el intercambio de información, al que señalaron como "factor fundamental" para el desarrollo del proceso contra este delito en los países de la región.
Los delegados destacaron la importancia de "resguardar los aspectos técnicos (de las leyes) para el desarrollo de tales políticas", que conduzcan a lograr "calidad legislativa" para erradicar la corrupción en la zona.
La Alianza Regional de Organismos Anticorrupción, nombró a la delegada presidencial Anticorrupción de Bolivia, Guadalupe Cajías, como su coordinadora para el próximo periodo anual.