La justicia chilena recibió un informe de la autopsia de Eduardo Frei Montalva, presidente de Chile de 1964 a 1970, que fue encontrado más de 20 después de su muerte, acaecida en 1981 en circunstancias no aclaradas.
El documento, que la familia de Frei Montalva obtuvo en octubre pasado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, fue entregado por el abogado Alvaro Varela al juez especial Alejandro Madrid, quien tiene a su cargo el juicio por la muerte del químico y agente de la dictadura Eugenio Berríos.
La familia de Eduardo Frei Montalva sospecha que el ex mandatario, fallecido en enero de 1981 tras una operación en una clínica de Santiago, fue envenenado por los servicios secretos de la dictadura de Augusto Pinochet.
Berríos, cuyo cadáver fue encontrado en una playa uruguaya en abril de 1995, elaboró para la DINA diversos productos, como el gas Sarin, que el organismo represor utilizó para cometer varios asesinatos de opositores o testigos molestos.
También pidió que se tomen declaraciones a todos los médicos y personal que atendió al ex presidente mientras estuvo internado en la Clínica "Santa María" de Santiago, en la que falleció a causa de una extraña infección que le atacó después de ser intervenido quirúrgicamente de una obstrucción intestinal.
Además, deberán declarar los profesionales que hicieron las pruebas de laboratorio a los exámenes que se le hicieron al ex presidente, explicó el letrado, que aclaró también que el documento que obtuvo la familia no es el original sino una fotocopia. Por esa razón, solicitó al juez Madrid que ordene la entrega del informe original.
Madrid fue autorizado hace unos días por la Corte Suprema para viajar a Uruguay a presenciar los interrogatorios de varios militares y civiles de ese país que aparecen relacionados con la muerte de Berríos. Dichos interrogatorios fueron solicitados por exhorto y, de concretarse, serán llevados a cabo por el juez Pedro Salazar, titular del primer juzgado.