El Papa exigió medidas económicas y legislativas en defensa de la familia, que está amenazada, reiteró la validez del matrimonio y criticó la tendencia que existe actualmente en la sociedad de poner en entredicho el carácter único y la misión de la familia basada en el matrimonio.
Benedicto XVI hizo esta afirmación en el discurso que dirigió a los obispos de Angola y Santo Tomé, con los que se reunió durante su estancia en Luanda, segunda etapa de su primer viaje a Africa, que le ha llevado también a Yaundé, la capital de Camerún.
Ante 25 prelados, reunidos en la Nunciatura de Luanda, donde se hospeda durante su visita, el Papa dijo que la familia está amenazada y es una de las "más expuestas y con mayores dificultades.
"La familia tiene que ser apoyada, ya que a la fragilidad y a la inestabilidad interna de tantas uniones conyugales, se une ahora la tendencia difundida en la sociedad y en la cultura de poner en entredicho el carácter único y la misión propia de la familia basada en el matrimonio", afirmó el Pontífice.
El Obispo de Roma pidió a los prelados "que levanten la voz" en defensa de la vida humana, del valor del matrimonio y de la promoción de la familia en la Iglesia y exigió "medidas económicas y legislativas" en favor de la familia y para la educación de los hijos.
Esta fue la segunda ocasión que el Papa se refirió a la familia. Ante el presidente de la República y el Cuerpo Diplomático la defendió señalando que es la base de la sociedad y que sobre la misma recae el problema de la pobreza, el paro y las enfermedades, entre otras.
Benedicto también denunció el aborto, señalando que es una "ironía" el que se incluya como una acción de "salud materna" y que es "desconcertante la tesis de los que consideran que la supresión de la vida sería una cuestión de salud reproductiva".
Antes de retirarse a descansar, el Papa Benedicto XVl se asomo al balcón de la Nunciatura ante la aclamación de varios centenares de jóvenes angoleños, a los que bendijo.
El Papa ofició luego una misa con los obispos, sacerdotes y religiosos locales en la iglesia de San Pablo, de Luanda, y se reunirá con miles de jóvenes en el estadio "Dos Coqueiros" de la capital angoleña.
Con anterioridad el Papa Benedicto XVI han expresado la necesidad de proteger a la familia como la base de la sociedad y ha planteado la necesidad que los Sacerdotes promuevan estos principios.