LA FAMILIA DEL ex primer ministro libanés Rafic Hariri, asesinado el lunes, pidió ayer a la comunidad árabe e internacional que contribuya a esclarecer la muerte del político, al tiempo que aseguró que "su sangre no se ha derramado en vano".
Rafic Hariri fue asesinado junto a 14 acompañantes y guardaespaldas cuando un coche bomba explotó al paso de su convoy de automóviles en pleno centro de Beirut, y no se descarta que puedan aparecer aún más cadáveres, pues hay varias personas desaparecidas.
"Llamamos a la comunidad árabe e internacional a ejecutar el contenido de la declaración del presidente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), del 15 de febrero, para desenmascarar y castigar, en un plazo razonable y breve, a los autores del crimen", afirmó la familia en un comunicado.
La familia Hariri aseguró que su "sangre y la de sus compañeros no fue derramada en vano".
"No escatimaremos esfuerzos para descubrir, a aquellos que ordenaron este crimen, cualquiera que sea su cargo", advirtieron.
En tanto, la máxima institución de la ONU pidió al secretario general de este organismo, Kofi Annan, que redacte un informe "urgente" sobre las circunstancias de la muerte de Hariri.
Por otoro lado, la prensa libanesa reprodujo ayer una declaración de Terje Roed Larsen, encargado por Annan de supervisar la aplicación de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad que reclama la retirada siria del Líbano, en la que advertía a Hariri que corría riesgos.
"Le advertí sobre los riesgos de violencia y asesinato" durante una cena, cuatro días antes del atentado, afirmó Larsen, justificando sus temores por la "controversia" producida por la resolución 1559.
Mientras tanto, el ministro libanés del Interior, Suleiman Franyie, afirmó que "las investigaciones prosiguen a un ritmo intenso" y rechazó en un principio pedir ayuda a expertos internacionales.
Ayer se cumplió con el período de luto de tres días por Hariri, luego de su funeral que atrajo a la mayor multitud jamás vista en Líbano desde una misa realizada por el papa Juan Pablo II en 1997, a la cual asistió casi un millón de personas.
Familia Hariri pide ayuda para aclarar crimen
Al ex primer ministro se le acredita la reconstrucción del país tras la devastadora guerra civil de 1975 a 1990.