Familiares de ciudadanos iraquíes que murieron acribillados a balazos por un helicóptero estadounidense en el 2007 en un ataque cuyas imágenes se difundieron el pasado lunes pidieron ayer justicia y compensación por lo que califican como unas muertes “a sangre fría”.
En declaraciones a la cadena de televisión qatarí Al Yazira, los hijos de un hombre que se acercó en su furgoneta a socorrer a un superviviente de las primeras ráfagas explican cómo presenciaron la muerte de su padre desde el interior del vehículo, el 12 julio 2007.
“Volvíamos (a casa) y vimos a un hombre herido y mi padre dijo que lo lleváramos al hospital, entonces ya sólo me acuerdo de las balas. ¿Por qué nos dispararon, no ven que sólo éramos niños?”, se pregunta Sajad Saleh, de unos 10 años de edad.
El superviviente al que socorrían era Said Chmagh, el conductor de la agencia de noticias británica Reuters que murió en ese ataque junto al fotógrafo de la misma agencia Namir Nur-Eldin.
El video, difundido por la ONG Wikileaks y que desde entonces ha tenido repercusión mundial, muestra la muerte de once personas en Bagdad y cuestiona la versión oficial del Ejército de Estados Unidos.
Se trata de las imágenes recogidas por el piloto de un helicóptero Apache mientras observa y más tarde dispara a un grupo de personas, creyendo que algunas de ellas estaban armadas, aunque no mantenían una actitud hostil.
Por otro lado, ante estas evidencias y las exigencias de organismos para que se investiguen los hechos, el Gobierno estadounidense aceptó investigar, no sin antes aclarar que reabrirán la investigación por una cuestión de reglas de enfrentamiento. “¿Todas las acciones que se muestran en ese video cumplen con las reglas de enfrentamiento en ese momento?”, ha preguntado un funcionario militar en condición de anonimato del Comando Central de Estados Unidos, que supervisa la guerra en Irak. El mismo funcionario confirmó a Reuters, agencia en la que trabajaba el fotógrafo asesinado, que se revisarán los hechos y se buscará confirmar la autenticidad del vídeo. “Vamos a reabrir la investigación... estamos tratando de comprender si eso está justificado”, ha dicho.