El anuncio de las FARC de que pretenden canjear a tres estadounidenses secuestrados por rebeldes presos fue interpretado ayer en Colombia como una garantía de que el grupo respetará la vida de los rehenes y, al mismo tiempo, como un error que dificulta la liberación de otros cautivos.
Monseñor Castro reconoció que el anuncio de las FARC "complica mucho las cosas", pero enfatizó que "de todas maneras hay que seguir buscando caminos para que se pueda llegar a la liberación de todos los secuestrados".