Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) cumplen hoy 40 años, y el aniversario coincide con un misterio sobre la suerte de sus líderes, un bajo perfil y una ofensiva militar para reducir la actividad guerrillera.
Las FARC consideran como "hito fundacional" una operación lanzada el 27 de mayo de 1964 por miles de soldados contra medio centenar de campesinos desplazados por la violencia entre conservadores y liberales que causó unos 200,000 muertos en las décadas anteriores.
Dicha ofensiva, conocida como "Operación Marquetalia", tuvo como escenario la localidad del mismo nombre, situada en el céntrico departamento del Tolima, contra los campesinos rebeldes encabezados por Pedro Antonio Marín, más conocido como "Manuel Marulanda" o "Tirofijo", que a sus 72 años sigue dirigiendo el grupo.
Las FARC, que nacieron en tiempos de dictaduras latinoamericanas y de la doctrina de la seguridad nacional promovida por EU para evitar focos comunistas, tienen ahora unos 17,000 combatientes distribuidos en un centenar de frentes por casi todas las regiones colombianas.
En 1966 adoptaron el nombre de FARC y cometieron el primer secuestro -el del industrial Harold Eder-, antes de comenzar su expansión por el país y su actividad a gran escala, suspendida sólo para negociar sin éxito con los presidentes conservadores Belisario Betancour (1982-86) y Andrés Pastrana (1998-2002).
El último lustro del movimiento rebelde ha estado marcado por las fallidas negociaciones de paz con el Gobierno de Pastrana, y la política de "seguridad democrática" del actual mandatario, Alvaro Uribe, quien prometió acabar con el terrorismo "a las buenas o a las malas".
Con motivo de este aniversario las Fuerzas Militares colombianas se declararon en estado de "máxima alerta".