La principal guerrilla colombiana declaró ayer "prisioneros de guerra" a tres estadounidenses que secuestró tras derribar la avioneta en que viajaban y dijo que sólo los liberaría mediante un canje por rebeldes presos.
"Los tres prisioneros "gringos" en poder de nuestra organización serán liberados junto con los prisioneros de guerra del Estado colombiano, una vez se materialice el canje en una amplia zona desmilitarizada, entre el gobierno de (el presidente Alvaro) Uribe y las FARC", dijeron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en un comunicado.
Las FARC capturaron el 13 de febrero a tres contratistas del gobierno estadounidense luego que, según el grupo guerrillero, derribaron el pequeño avión en el que viajaban en una zona selvática del sureño departamento del Caquetá. Otros dos ocupantes de la avioneta, un militar colombiano y otro contratista estadounidense, fueron asesinados a balazos por los rebeldes.
En tanto, el gobierno estadounidense dijo ayer que el personal militar adicional anunciado para Colombia la semana pasada no entrará en combate sino que proveerá asistencia"" al gobierno en la campaña contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estamos allí para proporcionar asistencia en los esfuerzos contra los narcóticos y el terrorismo"", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Sobre las versiones de que el número del nuevo contingente militar era de ""150 miembros de las fuerzas especiales"", surgidas luego del anuncio de movilización formulado el sábado por el Pentágono, Fleischer dijo que la cifra no era correcta ni en cantidad ni tipo de efectivos. Pero, Art Merkel, portavoz del Comando Sur, confirmó que el presidente George W. Bush autorizó el envío de hasta 150 efectivos.
Por otro lado, Washington alertó ayer a los estadounidenses que deseen viajar a Colombia acerca de los riesgos de seguridad y dijo que en ese país nadie puede considerarse inmune sobre la base de su ocupación, nacionalidad o cualquier otro factor"".