Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no han dado la "señal" que le permita al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recoger los cadáveres de los 11 diputados que murieron en manos de esa guerrilla, dijeron fuentes familiares de los rehenes desaparecidos.
Al cumplirse dos meses de la muerte de los legisladores regionales, la presidenta de la Asamblea por la Vida y la Libertad (de las familias de los políticos), Fabiola Perdomo, dijo en declaraciones telefónicas a EFE que "con tristeza vemos que siguen pasando las semanas y no nos devuelven los cuerpos".
"El clamor que hacemos a las FARC es que por favor nos devuelvan los cadáveres", agregó Perdomo, viuda de Juan Carlos Narváez, uno de los once diputados que, según esa guerrilla, murieron el 18 de junio pasado en un "fuego cruzado" con un "grupo armado sin identificar".
Los políticos conformaban un grupo de doce (el otro sobrevivió al supuesto choque armado) que los rebeldes habían hecho cautivos en abril de 2002 en un asalto a la sede de la Asamblea del Valle del Cauca en el centro de Cali, la capital de este departamento.
Las FARC los integraron a un grupo de secuestrados con fines de canje por más de medio millar de presos, incluidos dos extraditados a EE.UU.