La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) les ofreció sus armas a un grupo de campesinos que desde hace más de 40 días adelantan protestas en el noreste del país, según un comunicado hecho público ayer.
“Pueden contar con nuestras filas, con nuestras armas, con nuestros combatientes. Dispuestos a recibirlos, a apoyarlos, a conducirlos a la victoria final'', aseguró el grupo rebelde en el boletín que apareció en su página oficial en internet.
Aunque el Gobierno y las autoridades militares y de policía han sugerido que el paro está infiltrado por la guerrilla, los líderes de las protestas han negado esa sindicación.
El comunicado está fechado el 19 de julio por el llamado “Estado Mayor del Bloque (de la región) del Magdalena Medio”.
“Es cierto que adelantamos con este gobierno un proceso encaminado a pactar la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, agregaron las Farc.
El centro de la protesta campesina en Catatumbo, en demanda de detener la destrucción de cultivos de coca, materia prima de la cocaína, así como declarar 346,000 hectáreas de aquella región como una “zona de reserva campesina”, está en Tibú, una población de 40,000 habitantes.