La guerrilla de las FARC lanzó una ofensiva a través de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt para obligar al gobierno de Alvaro Uribe a aceptar un intercambio de combatientes, interpretaron ayer líderes políticos y analistas.
Tres días después de ser difundido por la televisión colombiana, un video de Betancourt enviado por las FARC como prueba de sobrevivencia continuaba generando reflexiones en distintos sectores de la sociedad colombiana que ven en el testimonio mensajes cifrados de la guerrilla.
La dirigente política, en poder de ese grupo rebelde desde el 23 de febrero de 2002, sorprendió al país avalando las operaciones militares de rescate de secuestrados y rechazando un acuerdo humanitario de intercambio de civiles cautivos por rebeldes en prisión.
"Todo es un mensaje que las FARC le han puesto a hacer, referente al intercambio de militares por militares, desechar el intercambio de civiles y, en tercer lugar, hablar del rescate con altísimas condiciones de tal forma que termina diciendo que en realidad no quiere rescate", dijo el procurador general Edgardo Maya.
Para el procurador, la dirigente política, de 41 años, se encontraba "bajo la presión de las FARC" y su mensaje lo dio "con los fusiles al frente y en cautiverio". Por su parte, el senador Rafael Pardo estimó que "es claro que las FARC hacen eso para poner en primer plano el tema del intercambio y presionar al gobierno a pronunciarse sobre el canje".