Las FARC han amenazado de muerte a los alcaldes de 15 de los 32 departamentos de Colombia como una nueva estrategia para tratar de desplazar al Estado y fortalecerse de cara a un eventual proceso de paz, advirtieron ayer dirigentes gremiales y analistas.
"Detrás de las amenazas de las FARC contra los alcaldes y otros funcionarios municipales se esconde la macabra estrategia de tratar de desplazar al Estado y hacerse con el control de vastas regiones que antes trataron de conquistar a sangre y fuego", dijo el presidente de la privada Federación Colombiana de Municipios, Gilberto Toro.
Según Toro, la desprotección estatal y las intimidaciones contra los alcaldes, concejales y diputados provinciales también están poniendo en grave peligro la institucionalidad, la soberanía del Estado y la democracia local en Colombia, país que enfrenta la guerra de guerrillas más antigua de América Latina.
Por su parte, el analista y decano de la facultad de ciencias políticas de la privada universidad Javeriana de Bogotá, Fernando Giraldo, declaró que cree que el objetivo de los rebeldes es debilitar aún más al Estado para afianzar su poderío político y militar.
Los rebeldes emprendieron desde comienzos de este mes una campaña de intimidación contra los funcionarios municipales. Mientras, que los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia, enemigos acérrimos de la insurgencia, anunciaron por su parte que atacarán a los funcionarios municipales que acaten la exigencia de la guerrilla.
Las amenazas de las FARC y la réplica de los paramilitares afectan a funcionarios públicos de los departamentos de Antioquia, Arauca, Norte de Santander, Casanare, Caquetá, Huila , Putumayo, Cauca , Risaralda, Chocó, Santander, Cesar, Sucre, Bolívar y Cundinamarca.
Ante la ola de amenazas que pesan sobre decenas de alcaldes, el gobierno anunció ayer que los ediles podría ejercer sus funciones desde instalaciones militares. En el caso que un señor alcalde crea que con el esquema de seguridad que se le ofrece no es suficiente, las instalaciones militares están a su disposición para que sigan despachando desde ahí, dijo el ministro de Defensa, Gustavo Bell.
Bell aclaró que es una solución transitoria ante la presión de las FARC para que los ediles dejen sus puestos, so pena de convertirse en "objetivos militares"" de los insurgentes.
Todos los funcionarios del municipio de San Vicente del Caguán, que fue sede de los diálogos entre el Gobierno colombiano y las FARC, presentaron ayer la renuncia de sus cargos ante amenazas de muerte proferidas por esa guerrilla.
En tanto, una grabación interceptada por las autoridades afirma que el alcalde capitalino, Antanas Mockus esta en la lista de ediles que los rebeldes buscan desalojar de sus municipios so pena de muerte. El funcionario dijo que la amenaza es un irrespeto a la democracia y aseguró que no renunciará.