Los fármacos cuyo principio activo es el topiramato aumentan el riesgo de defectos congénitos en el bebé -como labio leporino y paladar hendido- si la mujer los toma durante el embarazo, advierte la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA).
Este organismo solicita a los médicos que antes de prescribir estos fármacos -tanto en su marca comercial Topamax como en sus versiones genéricas-, aprobados para tratar ciertos ataques en personas con epilepsia y también para prevenir algunos tipos de migraña, adviertan a las gestantes de los posibles riesgos que corre el feto.
"Los profesionales sanitarios deben sopesar seriamente los beneficios y riesgos que tienen estas medicinas y considerar otras alternativas menos dañinas", según Russell Katz, director del departamento de productos neurológicos de la FDA.
El labio leporino y el paladar hendido son defectos de nacimiento en los que la boca no se ha desarrollado completamente y hacen casi imposible que los bebés reciban una nutrición adecuada.
La prevalencia de labio leporino en los bebés expuestos a esta sustancia es de 1,4%, frente al 0,38% de los que no tuvieron exposición a la misma o el 0,55% de los expuestos a otros fármacos antiepilépticos, según cifras de la FDA.