El uso del ácido tranexámico, un fármaco barato y ampliamente disponible en hospitales, podría salvar las vidas de miles de víctimas de accidentes y agresiones, según un estudio.
El ácido tranexámico (ATX) es un medicamento que actúa inhibiendo la ruptura de los coágulos sanguíneos y es muy útil en el tratamiento de procesos hemorrágicos severos, especialmente tras intervenciones quirúrgicas o dentales.
También puede administrarse antes de una intervención quirúrgica en pacientes con algún problema de la coagulación, como la hemofilia.
Estas cualidades son las que lo convierten en una poderosa arma para evitar las hemorragias externas e internas que sufren muchas personas tras un accidente o una agresión.