La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos y la británica Scotland Yard van a participar en las investigaciones para esclarecer la matanza de 69 reos durante un motín en Honduras, en la que se sospecha participaron policías y militares.
La masacre en el penal de La Ceiba, 185 kilómetros al norte de Tegucigalpa, fue el peor episodio de violencia en la historia de Honduras, que cuenta con un sistema carcelario golpeado por la corrupción, hacinamiento y donde pululan delitos que envuelven a los propios guardias.
"Ya se encuentra en el país personal del FBI y de Scotland Yard que servirá de apoyo en las labores de investigación y actividades de capacitación en el futuro de los cuerpos de investigación del estado", dijo ayer el presidente hondureño, Ricardo Maduro.
Una comisión gubernamental que investigó el episodio concluyó que policías y militares participaron en la matanza acribillando a los reos, en su mayoría miembros de pandillas juveniles.
Después de eso, Maduro anunció la destitución del jefe de centros penales, Luis Beltrán Arias, y el traslado del control de las cárceles del ministerio de Seguridad a una comisión especial mientras se elige personal para operar las 25 cárceles del país.