El presidente de Paraguay, Federico Franco, quien asumió el cargo el viernes tras la destitución de Fernando Lugo, abogó por una relación proporcional con Brasil y consideró que no se aplicaría una sanción comercial contra su país.
“Nuestro canciller José Félix Fernández Estigarribia tiene indicaciones precisas. Abrimos las esperanzas de que las relaciones entre Paraguay y Brasil sean proporcionales”, expresó el nuevo mandatario en rueda de prensa a medios de prensa extranjeros en la sede de Gobierno.

Al ser consultado sobre las medidas restrictivas que podría aplicar ese país, el gobernante sostuvo: “No creo que Brasil tenga que aplicar ninguna sanción comercial”.
“Creo que los más afectados van a ser los ciudadanos brasileños, hay mucha inversión de brasileños en este país”, remarcó.

Dijo, además, que “los ciudadanos paraguayos de origen brasileño que están radicados en el país siempre van a tener un trato preferencial”.
La colectividad brasileña figura como la más grande del país, con 81 mil 592 miembros, según el último Censo Nacional de Población y Viviendas de 2002.

Entre esos colonos, llamados “brasiguayos”, se encuentran varios productores de soja, algunos de los cuales afrontan conflictos desde hace varios años con campesinos de grupos “sin tierra” que invaden sus propiedades para exigir al Estado el acceso a terrenos.
Franco mencionó que los brasileños residentes en el país pueden dar fe de su conducta personal “en función del respeto irrestricto al trabajador del campo” y a la “propiedad privada”.

Resaltó que impulsará una mejor relación a través de la represa hidroeléctrica de Itaipú, administrada por ambos países y ante la que Paraguay negocia la obtención de mayores beneficios.
El nuevo mandatario asumió el cargo el viernes, luego de que una amplia mayoría del Senado declarara a Lugo culpable en un juicio político de haber incurrido en mal desempeño en sus funciones.
La nueva crisis política tuvo su origen el día 15 pasado, tras la muerte de seis policías y once campesinos “sin tierras” durante la operación de desalojo de una hacienda en el departamento de Canindeyú (noreste), en la frontera con Brasil.
Franco se defiende.
“Acá no hay golpe”, aseveró el nuevo presidente de Paraguay, Federico Franco, que se mostró confiado en lograr el reconocimiento de los países vecinos y prometió entablar contacto con ellos “en su debido momento”.
El mandatario admitió que su situación “no es fácil” y que “hay inconvenientes con la comunidad internacional”.
“Acá no hay golpe, no hay quiebre institucional. Es una situación legal que la Constitución y las leyes de mi país permite para hacer un cambio cuando la situación se produce inviable”, mantuvo.
Los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela calificaron de “golpe de Estado” la destitución de Lugo y anunciaron que no reconocerán al nuevo jefe de Estado, y Costa Rica incluso ofreció asilo al destituido presidente.
“Yo estoy tranquilo, y estoy absolutamente seguro de que van a comprender la situación en Paraguay”, quien aludió a la calma.
DATO RELEVANTEDE LA CRISIS
7- países por el momento dejaron claro que no reconocen al nuevo Gobierno.
- de abril de 2013 se realizarán las elecciones presidenciales en Paraguay.
- horas tomó: realizar el juicio a Lugo, destituirlo y hacer el cambio de Gobierno.