El expresidente español Felipe González dijo que sigue dispuesto a mediar entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana, aunque con una condición: que Caracas acepte como punto de partida el cumplimiento de la constitución bolivariana.
Por sus críticas al gobierno de Venezuela pudiese parecer que González está —en sus propias palabras— "satanizado con la oposición", sin embargo, en una entrevista con The Associated Press esta semana reveló que el año pasado Maduro lo invitó en dos ocasiones a visitar su país.
"Yo para ayudar a Venezuela como para ayudar a la paz en Colombia estoy siempre disponible, pero para perder el tiempo no", señaló el político.
A pesar de su conocimiento de la región, no todos creen que el exmandatario sería buen candidato para interceder en la crisis venezolana.
Además de asesorar a los abogados que ejercen la defensa internacional del opositor venezolano encarcelado Leopoldo López, González ha protagonizado duros argumentos con altos cargos del gobierno de Caracas y con el propio Maduro.