El llamado "Encuentro de las aguas", un fenómeno natural que se produce donde se juntan los ríos Negro y Solimoes para formar el Amazonas, fue declarado Patrimonio Cultural de Brasil.
El Negro, de aguas oscuras y transparentes, se junta con el Solimoes, de aguas turbias, y el cauce que forman corre con dos colores a lo largo de sus primeros 10 kilómetros, un espectáculo que atrae anualmente a miles de turistas a esa ciudad, capital del estado de Amazonas.
El Iphan decidió declarar el encuentro de los dos ríos como un Patrimonio Cultural por "el carácter excepcional del fenómeno y su alto valor como paisaje".
El fenómeno, una de las principales atracciones de Manaos, se debe a la diferencia en la densidad, la temperatura y la velocidad de ambos ríos.
Mientras, las aguas del río Negro corren a dos kilómetros por hora y tienen una temperatura de 22 grados centígrados, las del Solimoes alcanzan hasta seis kilómetros por hora.