La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, cumplió ayer 100 días de gestión en medio de un conflicto con las principales asociaciones agropecuarias que amenaza con agravarse.
Sus primeros tres meses en el poder también la encuentran con una bajada en el índice de su popularidad y con algunos otros importantes frentes de tormenta por resolver, como la inflación y una posible crisis energética en el invierno austral.
La huelga del sector agropecuario, la más grave de las últimas décadas, ingresó ayer en su séptimo día y se extenderá hasta la semana próxima, aseguraron las cuatro agrupaciones rurales que llevan adelante la medida de fuerza.
"Llegamos a esto porque la gota rebosó el vaso", dijo el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria, Fernando Gioino.