La presidenta argentina, Cristina Fernández, evoluciona favorablemente de la operación para drenar un hematoma craneal, se alimenta “con normalidad” y ya camina por su habitación, según el último parte médico.
Fernández, de 60 años y operada el martes, se encuentra “muy bien y muy animosa”, según dijo el portavoz presidencial, Alfredo Scoccimarro, quien no hizo ningún pronóstico acerca de cuánto tiempo puede tardar en recuperarse plenamente.
El portavoz compareció brevemente ante los medios congregados a las puertas del Hospital de la Fundación Favaloro de Buenos Aires para informar de cómo pasó la mandataria las últimas horas.
“Cenó pasta, almorzó carne y verduras, vio dos películas con su hermana y les manda un beso muy grande a todos los argentinos y a todos aquellos que desde todos los lugares del mundo le mandan sus saludos y le desean su pronta recuperación”, dijo.
Según el último parte, que firman los responsables médicos de la Fundación Favaloro, los controles clínicos y neurológicos, que se le han realizado a Fernández, “así como sus exámenes de laboratorio, se encuentran dentro de los parámetros normales”.
“Se alimenta normalmente, se ha levantado de la cama y camina dentro de su habitación. Continúa con permanente control médico”.