Soldados rusos y combatientes chechenos sostuvieron ayer los más violentos combates de los últimos dos años en Ingushia, república vecina a Chechenia, con saldo de por lo menos 50 muertos, mientras que la artillería y la aviación rusa bombardearon un pueblo en las montañas haciendo huir a centenares de personas.
Dos aviones de combate rusos bombardearon ayer en la mañana la población ingushe de Galashki (Cáucaso del norte) tras intensos combates entre soldados rusos e insurgentes chechenos que causaron por lo menos medio centenar de muertos en las últimas horas, según el Estado Mayor ruso.
Un helicóptero militar ruso Mi-24 fue derribado por un misil de los rebeldes ayer cerca de ese pueblo. Los dos pilotos murieron, dijo el portavoz, añadiendo que los feroces enfrentamientos causaron también ocho muertos en las filas rusas y cerca de treinta entre los chechenos.
Según el Estado Mayor, las pérdidas de los rebeldes llegarían a 50 hombres y por lo menos cinco combatientes fueron detenidos. Las fuerzas rusas perdieron una decena de hombres, según las mismas fuentes.