El gobernante cubano Fidel Castro, en una de sus recientes "reflexiones" ha rechazado de plano, cualquier propuesta de cambio o mejora económica sugerida por influyentes sectores de la izquierda. Según el octogenario líder estas propuestas sugeridas son un "veneno" en pequeñas dosis de reformas neoliberales.
Las indicaciones de esta izquierda radical ha dicho son una "trampa bien tendida" y llamó con su fina ironía de "superrevolucionarios" a los inspiradores de las propuestas.
Los que propugnan para salir de la actual crisis económica la reapertura de la inversión extranjera en sectores claves como los bienes raíces y la producción de caña de azúcar para la fabricación de Etanol. Fidel Castro ha señalado estas opciones como "inversiones ruinosas".
Esta reciente declaración del histórico líder de la Revolución cubana, contrasta por lo expresado por su hermano Raúl en el discurso del 26 de Julio, llamando al "incremento de la inversión extranjera", a simples luces parecería un contrasentido, pero lo que hace es reafirmar la palidez de los posibles cambios anunciados por el Primer Vicepresidente de Cuba y crear un clima de incertidumbre en los potenciales inversionistas extranjeros que se interesen en el mercado cubano.
El discurso del actual Presidente provisional, será analizado por todos los ciudadanos del país en un intento del gobernante Partido Comunista de Cuba, de pulsar el pensamiento de su pueblo y evaluar el nivel real de deterioro de la situación de económica y social.