El Ministerio de Exteriores filipino emitió un comunicado en el que afirma que las acciones de los buques chinos dificultan la legítima actividad de los pescadores filipinos y representan una "seria violación" de su integridad territorial.
Hace dos días, Pekín negó la presencia de esas embarcaciones en las Spratly y Filipinas anunció de inmediato que pensaba llevar el asunto ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Manila denuncia que los barcos chinos llevan desde febrero descargando material de construcción en una zona situada en aguas territoriales propias, pero China sólo admite que hay un navío científico que se dedica a "actividades normales de exploración" 200 kilómetros al sureste de la isla filipina de Palawan.
Filipinas ya protestó hace meses cuando un mapa oficial chino incluyó en su territorio las Spratly y las aguas que las rodean en el Mar de China Meridional.
China, Filipinas, Malasia, Vietnam, Brunei y Taiwán se disputan desde hace años los derechos sobre el archipiélago, bajo cuyas aguas existen yacimientos de gas natural y petróleo.