Las autoridades de Filipinas siguen en alerta ante la posible erupción del volcán Bulusan, que lleva cinco días expulsando ceniza y ha obligado a evacuar a un centenar de personas de localidades cercanas, indicaron ayer fuentes oficiales.
Un portavoz militar, el teniente Oliver De la Cruz, indicó que 24 familias, unas 166 personas, fueron sacadas anoche de la aldea de Gimaloto, en la provincia de Sorsogon, 250 kilómetros al sureste de Manila.
"Casi todos son agricultores, yo mismo les ayudé a instalarse en el refugio provisional en una escuela", relató.
Las autoridades pidieron también que no se sobrevuele la zona por el peligro de que se formen ríos de barro por la mezcla de agua y ceniza.
Si la actividad del volcán se intensifica, podría afectar a unas 75,000 personas de las ciudades de Irosin y Juban, según los datos del Ejecutivo. El Bulusan es uno de los 23 volcanes activos en Filipinas.