La llegada a París de los cuatro franceses secuestrados en Níger por Al Qaeda en el Magreb Islámico en 2010 puso fin a más de tres años de calvario en los que estuvieron retenidos en el norte de Mali y fueron desplazados en varias ocasiones.
Pierre Legrand, Thierry Dol, Daniel Larribe y Marc Féret, de edades comprendidas entre los 28 y los 62 años, llegaron en un avión medicalizado que aterrizó en el aeropuerto militar de Villacoublay, en las afueras de París.
Los cuatro fueron capturados el 16 de septiembre de 2010 en un complejo minero del grupo francés Areva en Arlit, en Níger, junto a otras tres personas, un togolés, un malgache y una francesa enferma de cáncer, que fueron liberadas en febrero de 2011. El presidente francés, Franoçis Hollande, recibió a los cuatro en el aeropuerto.