El estado de excepción, vigente desde el pasado 12 de agosto en Colombia, no rige más a partir de ayer luego de que la Corte Constitucional lo derogara la víspera, una decisión que despoja al gobierno de herramientas para combatir la difícil situación de orden público.
La medida, que tiene un limitado efecto práctico pues el estado de excepción debía terminar de cualquier manera el próximo ocho de mayo, tomó por sorpresa al gobierno, según reconoció ayer el ministro del Interior, Fernando Londoño.
La Corte argumentó razones de forma, consideró que no había habido una discusión adecuada sobre el tema en el Senado, para derogar el último tramo del estado de excepción, y por ende todas las normas tomadas bajo su amparo.
La conmoción interior, decretada por Uribe cinco días después de que asumió la Presidencia, le permitió al gobierno adoptar medidas políticas, militares y tributarias de emergencia para procurar el restablecimiento de la normalidad en el país.