El príncipe Carlos, heredero del trono de Gran Bretaña, reveló ayer detalles de sus finanzas por primera vez tras un reciente informe sobre declaraciones de mala conducta financiera y sexual en su residencia oficial.
Los británicos estaban impresionados por los alegatos sobre una violación homosexual en la casa de Carlos, el hurto de regalos reales por miembros del personal e informes de periódicos sobre excesos reales, como tener un ayudante para poner la pasta a su cepillo de dientes.
La investigación, que culminó con la renuncia del ayudante más cercano de Carlos en marzo, dio paso a una serie de acusaciones de que la administración de su casa era desorganizada y anticuada.
En una acción diseñada para hacer más transparentes sus operaciones, la residencia oficial de Carlos, el Palacio de St James, divulgó cifras sobre ingresos reales y gastos diversos.
Las cifras revelaron que el ingreso personal del heredero aumentó 27 por ciento, a casi 10 millones de libras (16.49 millones de dólares), el año pasado, a pesar del débil mercado bursátil.
Sin embargo, en lugar de ganarse un aplauso, las cifras enojaron a los oponentes de la continua dependencia de Carlos del dinero de los contribuyentes, que sumó tres millones de libras (casi cinco millones de dólares) el año pasado.
Necesitamos examinar minuciosamente y con detalles los fondos reales y si los contribuyentes deberían seguir pagando las cuentas, especialmente con estas cifras que revelan un gran incremento en los ingresos de Carlos, dijo a Reuters, Ian Davidson, del Partido Laborista.