La fiscalía paraguaya acusó a tres comisarios y cinco agentes policiales por apoderarse presuntamente de un botín de unos 200,000 dólares, robado a una empresa por uno de sus empleados en febrero pasado.
El Ministerio Público de Paraguay responsabilizó de robo agravado, coacción agravada y lavado de dinero al exjefe de Orden y Seguridad del departamento Central José Dolores Amarilla, al excomisario de Ñemby, a las afueras de Asunción, Osvaldo Ayala, y al exsubjefe de la misma comisaría Joni Díaz.
La fiscalía también acusó a otros cinco agentes de Policía de robo agravado y solicitó que todos los procesados afronten un juicio oral y público.
Todos los agentes estaban involucrados en la investigación del robo del 19 de febrero pasado, realizado por el conductor de un furgón de caudales de la empresa Prosegur que se llevó 1,850 millones de guaraníes (unos 470,000 dólares) entregándose un día después tras repartir lo sustraído “entre los pobres”, según declaró.
De acuerdo con el relato del fiscal del caso, los agentes se apoderaron presuntamente del dinero que el conductor escondió en la casa de su padre.
El empleado de la empresa de seguridad había señalado que sustrajo del vehículo 600 millones de guaraníes (149,000 dólares), mientras que el asesor jurídico de Prosegur, José Domingo Almada, dijo en su día que verificaron que el monto robado asciende a 1,850 millones de guaraníes (unos 470,000 dólares).