La exigencia de grupos civiles de que se reabra la investigación del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero y que la justicia responda los recursos de inconstitucionalidad de una ley de amnistía que protege a los responsables del magnicidio pretende abrir una puerta que elimine la impunidad que prevalece en El Salvador desde hace más de 35 años.
“La fiscalía tiene todas las facultades para investigar de oficio”, dijo el abogado Alejandro Díaz, de la Oficina de Tutela Legal, una organización que decidió continuar el trabajo iniciado por Romero cuando era arzobispo para ayudar a las víctimas de violaciones a los derechos humanos cometidas por militares antes y durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992).
“No podemos distraer la atención con la beatificación”, agregó.
Romero, asesinado el 24 de marzo de 1989, será beatificado mañana, luego de que la Congregación para todos los Santos del Vaticano lo declarara mártir. El caso fue archivado en mayo de 1993, cuando el gobierno derechista de Alfredo Cristiani emitió una ley de amnistía para los involucrados en la guerra civil.
La petición a la fiscalía incluye que se deje sin efecto esa norma, aplicada en el caso de Romero a los autores materiales e intelectuales de su asesinato.
Un centenar de miembros de organizaciones populares, que se denominan “romeristas”, se congregaron ayer frente a la fiscalía para entregar la petición entre las consignas: “No matarás” y “¿Qué pedimos? Justicia, justicia”. Muchos portaban carteles con fotos de desaparecidos o asesinados durante el conflicto armado.
“No es posible que los asesinos estén riéndose y gozando de buenos puestos”, dijo Evelia León, del Comité de Madres de Desaparecidos. “Monseñor Romero siempre apoyó a todas las madrecitas que perdieron a sus hijos”, señaló.
Díaz informó que fue recibido por el fiscal Luis Martínez. “El fiscal no se comprometió a nada. Recibió el documento, dijo que lo va a revisar y hacer un seguimiento a lo planteado”, agregó.
Al ser consultados sobre las posibilidades reales de una reapertura del caso, expresó que “la coyuntura podría ayudar”, en alusión a la beatificación.
María Elena Sanabria, integrante de la Fundación Hermano Mercedes Ruiz que firmó la petición a la fiscalía, manifestó que la reapertura del caso y la eliminación de la ley de amnistía podrían abrir las puertas a la revisión de otros miles de casos, no solo de religiosos, que fueron asesinados durante el conflicto que dejó 75 mil muertos y 12 mil desparecidos.
Las organizaciones sociales se preparan con camisetas que llevan la foto de Romero y la leyenda “San Romero de América” para participar en la vigilia de hoy por la noche en los alrededores de la plaza donde se realizará el acto de beatificación celebrado por el director de la Congregación de los Santos del Vaticano, cardenal Angelo Amato.
Hechos
- Devotos: Se espera asistan unas 260 mil personas al acto de beatificación de monseñor Romero.
- Crimen: Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por un tiro certero de un francotirador mientras celebraba una misa en una capilla de un hospital de San Salvador.
- Proyección: La Secretaría de Cultura de El Salvador proyectó en el auditorio del Museo Nacional de Antropología, la película “Romero”, en el marco de las actividades culturales previas a la beatificación del mártir.
- Violencia: Durante 12 años, entre 1979 y 1991 El Salvador se vio envuelto en una guerra civil entre el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) y los sucesivos gobiernos del país.