El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, ha insistido en la necesidad de que los inspectores de desarme de la ONU verifiquen la existencia o no de armas de destrucción masiva en Irak.
"Evidentemente, la situación ha cambiado por el hecho de que ahora nuestros amigos y aliados controlan el país, pero la certificación definitiva depende de Naciones Unidas", manifiesta Fischer en declaraciones al semanario "Der Spiegel", a la venta hoy. La opinión del jefe de la diplomacia alemana, quien ayer se entrevistó en Berlín con el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, contrasta con la postura de Washington, contraria a que los inspectores de la ONU regresen a Irak.
Al término de su conversación con Powell, Fischer calificó el proyecto de resolución de EU de "buena base para la negociación" y dijo que éste marca "el buen camino para la obtención de un acuerdo". En sus declaraciones a "Der Spiegel", el ministro alemán ratifica esta opinión y también que Alemania contribuirá a la búsqueda de ese consenso.
Sin embargo, da por hecho que el texto no quedará tal cual, sino quedan aún por perfilar puntos delicados. "Creo que la resolución que ahora discutimos no será la última sobre el tema", manifiestó el canciller.