La comunidad científica y grupos de ambientalistas están en alerta por la muerte de diversas especies en las costas panameñas.
La muerte de cientos de pelícanos, delfines y lagartos detectados en las ultimas semanas en las costas, específicamente del Pacífico y algunos gallinazos muertos en el Corredor Sur, pueden estar relacionados con la aparición masiva de un alga en este litoral.
Para miembros de la Asociación de Amigos de los Animales y la Naturaleza y la Fundación MarViva, los animales pudieron haber consumido directa o indirectamente el alga conocida como diatomea, que se reproduce de forma masiva en algunas épocas del año.
La diatomea son algas pequeñas que producen una especie de cascarón de sílice, se trata de seres vivientes de no más de cuatro micrones de diámetro, que pueden encontrarse en los sitios más insospechados. Desde los hielos polares hasta aguas termales, pasando por terrenos secos e incluso en el interior de algunos animales.
Se piensa que el incremento de los niveles de contaminación en las zonas costeras y el transporte de algunas especies a través de embarcaciones puede originar el aparecimiento del alga. Esta alga puede producir intoxicación paralizante, amnesia y diarrea.
Las investigaciones realizadas por los biólogos y científicos marinos en los últimos años han establecido que se trata de un fenómeno cíclico, que puede estar relacionado con la contaminación o el cambio en la temperatura de las aguas, los expertos han acuñado el término Floraciones Algales Nocivas (FAN) para referirse a la abundancia de algas venenosas.
Un factor determinante.
El término FAN fue acuñado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, y se utiliza para designar microalgas y bacterias que puede producir daños al hombre, por sus efectos adversos en la salud humana.
El aumento en la concentración de microalgas pigmentadas en el mar, produce la aparición de ciertas coloraciones en el agua. En algunos casos pueden ser rojas, pero también pueden tener otro color.
Las toxinas producidas por las algas se acumulan en animales microfiltradores, como moluscos; entre los que se encuentran los mejillones, ostras y las almejas, que luego consumidas por otras especies.
De acuerdo con diversos análisis, cientos de pelícanos en el área del Archipiélago de Las Perlas, fallecieron tras consumir sardinas contaminadas por las algas, que producen el ácido domoico.
En Panamá se ha detectado la presencia masiva de esta alga durante los meses de mayo a julio, de hecho existen reportes de la presencia de la marea roja en el área del Golfo de Chiriquí, Coiba, en las islas de Taboga, Cébaco, Iguana, en el Archipiélago de Las Perlas hasta Garachiné.
De acuerdo con Isis Masiel Pinto, de la Fundación Marviva, la marea roja ha sido reportada por algunos pescadores de la región, que han observado la muerte de tortugas, delfines y algunos peces que han consumido moluscos contaminados con las algas.
Pinto destacó que este es un evento biológico, que puede repetirse varias veces en el año sin producir consecuencias, pero que a veces sí tiene sus repercusiones entre la población marina que resulta contaminada.
A su juicio, las autoridades no han hecho ningún tipo de advertencia sobre la presencia de la marea roja, por que ésta se ha detectado en lugares alejados de la costa y sólo ha afectado a algunas especies.
También consideró que la presencia de esta marea npuede obedecer al aumento de la contaminación en el mar, debido a la continua descarga de material orgánico a través de las aguas servidas.
El primer caso de intoxicación amnésica por mariscos fue observado en la Isla Príncipe Eduardo en Canadá.