El ex presidente salvadoreño, Francisco Flores, obtuvo ayer el respaldo oficial de Estados Unidos a su candidatura a la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA), y buscó el apoyo de los países caribeños, que es clave para alcanzar el puesto.
El jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Roger Noriega, sostuvo que Flores "representa una nueva generación de líderes latinoamericanos" que logró la estabilidad política y reactivación económica de El Salvador tras los estragos causados por la larga guerra civil de 1978 a 1992.
El ex presidente salvadoreño (2000-2004) "ejerció un gobierno honesto, luchó contra la corrupción, destacó los derechos humanos y la seguridad, y presidió una administración inclusiva que tiró lazos a la oposición para darle un lugar en un gobierno democrático", señaló Noriega en una conferencia de prensa conjunta con Flores en la sede de la OEA.
Noriega negó que el apoyo de Washington a Flores se deba a que El Salvador es el único país latinoamericano que mantiene tropas en Irak, mientras que Chile y México -los otros dos países que presentaron candidatos a la jefatura de la OEA- se negaron a apoyar la guerra como miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. "Es una pregunta justa, pero la respuesta es no", manifestó.
"Valoramos la relación con esos gobiernos y con esas personas", afirmó Noriega en referencia a los dos rivales de Flores, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, y el ministro del Interior chileno, José Miguel Insulza.
El presidente estadounidense, George W. Bush, ha promovido la candidatura de Flores en conversaciones con jefes de Estado de la región, y la estrenada secretaria de Estado, Condoleezza Rice, "reconoce muy bien que se requiere el apoyo de todo nuestro gobierno" para defender su candidatura, indicó.