El Foro Económico Mundial cerró el domingo su reunión anual con la promesa de sus más de 2,400 participantes de utilizar sus posiciones de liderazgo para convertir en acción los compromisos aquí adquiridos en asuntos como el cambio climático y el comercio mundial.
La reunión este año de los ricos y los poderosos del mundo en el Foro derivó en nuevas promesas de reanudar los esfuerzos de paz entre israelíes y palestinos, brindó ciertas esperanzas de liberalizar el comercio mundial y formuló emotivos pedidos para aliviar la suerte de los pobres del planeta.
Las perspectivas de éxito de la Ronda de Doha, en la OMC fue también uno de los asuntos estrella de los más de 220 debates celebrados.
Sus principales protagonistas se mostraron en Davos convencidos de que esas negociaciones, suspendidas hace seis meses por su incapacidad para llegar a un acuerdo arancelario, son ahora más factibles.
La Federación Rusa es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y mantiene tremenda influencia en esta entidad.
Según los expertos, se vislumbra la perspectiva de la participación de Rusia en los proyectos económicos e infraestructurales transcontinentales.