La propuesta de varios países latinoamericanos y de Suiza de declarar el acceso al agua como un derecho humano, en el Foro Mundial del Agua (FMA) de Estambul, fracasó ante la falta de consenso entre las delegaciones y la presión de algunos Estados contrarios.
La falta de apoyo impidió que la iniciativa de Bolivia, Cuba, Ecuador, Uruguay y Venezuela, a la que se sumaron otras naciones como España, Holanda y Alemania, fuese reconocida en la declaración ministerial con que se cerrará el foro.
"No se ha logrado un consenso sobre los temas del agua como derecho humano y el uso de las cuencas transfronterizas", anunció la presidenta del proceso político del foro, Sumru Noyan.
Noyan justificó la decisión de la cumbre ministerial de no incluir este derecho en que "no hay documentos vinculantes de la ONU que reconozcan el derecho humano al agua".
Mañana se hará público el documento ministerial y si el agua es finalmente reconocida como un "derecho básico" o una "necesidad básica", dos referencias con menos implicaciones jurídico-políticas y tampoco vinculantes para los Estados firmantes.
"La declaración ministerial del FMA sólo fue acordada cuando algunos Estados se aseguraron que no tendría obligaciones vinculantes. El tema del agua es demasiado importante como para dejarlo sin un proceso que rinda cuentas", criticó el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel dEscoto Brockmann, en un comunicado dirigido al foro.
La ministra española de Medio Ambiente, Elena Espinosa, también defendió que el agua no se utilice "como un mero recurso exclusivamente económico".
Fuentes cercanas a las negociaciones explicaron que ha sido la negativa de Brasil y Estados Unidos a incluir el término lo que ha bloqueado el debate.
Otras fuentes internas al foro señalaron a Efe que también Turquía y Francia se han alineado con esta postura.
Por otra parte, el senador boliviano Omar Fernández explicó que parlamentarios de todos los países de Sudamérica han firmado una declaración en la que reconocen el acceso básico al agua y a los servicios sanitarios como un "derecho humano" y se comprometen a aplicarlo en las leyes nacionales.
"Lo que vemos con preocupación en el sur es que los gobiernos progresistas, a pesar de su discurso a favor del agua como derecho humano, no han podido salir de las estructuras heredadas de anteriores gobiernos neoliberales", criticó Oscar Olivera, portavoz de la Coordinadora de Agua de Cochabamba (Bolivia).
Representantes de la sociedad civil y parlamentarios de cerca de 70 países, principalmente de Latinoamérica y Äfrica, pidieron el fin del Foro Mundial del Agua tal y como está concebido, al considerarlo falto de democracia y transparencia.
Por ello, solicitaron que el próximo lo organice la ONU y no el Consejo Mundial del Agua (CMA).