El fósil de una flor, descubierto en una roca de la Patagonia, sugiere que las denominadas compuestas, entre ellas el girasol, crisantemo o la margarita, aparecieron en Sudamérica hace casi 50 millones de años. El descubrimiento lo hizo un equipo de científicos argentinos encabezados por Viviana Barreda, en una zona rocosa a lo largo del río Pichileufú, en el noreste de la Patagonia.
Hasta ahora se sabía poco de la evolución de la familia de las asteráceas, también llamadas compuestas.