La publicación de imágenes de fetos de 12 semanas que parecen agitar las piernas como los recién nacidos, junto a otras captadas por un médico británico, han alimentado la polémica nacional en torno al aborto.
El catedrático Stuart Campbell, pionero en ultrasonido, dijo haber tomado esas imágenes, destinadas a un libro titulado "Watch me grow" (Mírame crecer), sólo para la educación de los futuros padres.
A las 14 semanas, los fetos que aparecen en ellas se chupan los pulgares y después de dieciocho, abren los ojos, algo que parece contradecir la opinión extendida entre los expertos de que esto último ocurre a partir de las 26 semanas.
Cambpell, ex director del departamento de obstetricia del Kings College Hospital londinense, que trabaja actualmente en una clínica privada, declaró al diario conservador "The Daily Telegraph" que esas imágenes le han hecho cambiar de opinión sobre el aborto.
El tocólogo británico se mostró partidario de reducir el plazo límite para un aborto inducido "por motivos sociales", que no médicos, de 24 a 18 semanas por el momento, aunque tal vez a 12 en el futuro.
Sin embargo, según Campbell, debería establecerse un plazo distinto en los casos de que una mujer decide abortar porque la criatura sufre una anomalía grave, que muchas veces no se detecta hasta que el feto tiene 20 semanas.