Un ciudadano francés de 28 años apuñaló a su perro tras comer hongos alucinógenos y fumar marihuana en Amsterdam. Al parecer, el hombre pretendía liberar el espíritu del animal.
La policía halló al francés cerca de su perro, cubierto por la sangre del animal y bajo el efecto de las drogas, en una furgoneta estacionada junto a un canal que cruza el centro de la capital holandesa.