Una mujer francesa de 83 años de edad que iba haciendo zigzags en una autopista alemana el pasado domingo, fue perseguida durante 30 kilómetros por unos policías que ella pensaba que eran falsos agentes.
Unos automovilistas alertaron a la policía por la noche cuando vieron un vehículo que circulaba de forma errática entre Osnabrueck y Muenster.
Cuando dos oficiales se acercaron al vehículo de la mujer, que se había parado en una zona de descanso, ella arrancó a toda prisa, por lo que se inició una persecución.