Francia se preparaba ayer para la primera ronda de una elección presidencial mañana, tras una campaña caracterizada por el estancamiento tras cinco años de poder compartido entre los dos principales candidatos.
El presidente Jacques Chirac, que opta por un segundo mandato, y su primer ministro socialista, Lionel Jospin, son los favoritos para pasar a una segunda vuelta electoral el 5 de mayo, entre los 16 candidatos.
Pero el mensaje de las últimas encuestas de opinión era que hasta el 30 por ciento de los 40 millones de votantes podría permanecer en sus casas, estableciendo un récord de apatía en el país europeo.
Chirac, de 69 años, un político que ofrece la imagen de un hombre amistoso, al parecer no se ha visto afectado por turbias acusaciones que han perseguido sus últimos años en la presidencia. Jospin, de 64 años, es un ex profesor cuya amplia coalición de gobierno izquierdista ha robustecido la economía francesa desde su sorpresiva elección en 1997.