El Gobierno francés prosigue su particular batalla contra el “burka” al anunciar que negará la nacionalidad a un hombre que obligó a su esposa a llevarlo, una medida que ha provocado de nuevo reacciones muy contrapuestas.
El afectado, un marroquí casado con una francesa, “no merece la nacionalidad” gala, dijo el primer ministro, Franois Fillon, tras anunciar que firmará un decreto para rechazar su solicitud.
“Si este señor no quiere cambiar su actitud, no tiene lugar en nuestro país. En cualquier caso, no merece la nacionalidad francesa”, resaltó Fillon.
Así es la ley francesa, según el Primer Ministro, quien recordó que el código civil “prevé que podemos rechazar la nacionalización de quien no respete los valores de la República”.
Es el mismo razonamiento que expuso el ministro de Inmigración y promotor de esta iniciativa, Eric Besson, quien recordó que en “la investigación reglamentaria y la entrevista previa” realizada al solicitante, cuya identidad no ha sido revelada, él mismo admitió que obligaba a su esposa a cubrirse con un velo islámico.