Antecedentes
- Espionaje
- Estados Unidos interceptó 70.3 millones de comunicaciones emitidas desde Francia en 30 días entre finales de 2012 y comienzos de 2013.
- Grabación
- El dispositivo de espionaje consistía en la grabación automática de las conversaciones o los mensajes cuando se activa un determinado número de teléfono que interesa.
- Sistema
- Las técnicas utilizadas para estas interceptaciones aparecen en los documentos de la NSA con dos códigos diferentes, “DRTBOX” y “Whitebox”.
- Acceso
- “Le Monde” obtuvo sus informaciones de la documentación sustraída por el exagente de la NSA Edward Snowden, transmitida luego por el periodista Glenn Greenwald.
Las autoridades francesas manifestaron formalmente su profundo descontento por el espionaje a que fueron sometidas las comunicaciones emitidas en el país por Estados Unidos, a los que reclamaron explicaciones precisas y, sobre todo, el fin de unas prácticas que consideran inaceptables entre aliados.
“Es inverosímil que un país amigo, que un país aliado como EE.UU., pueda espiar hasta ese punto tantas comunicaciones privadas, algo que no tiene justificación estratégica o de defensa nacional”, se indignó el primer ministro Jean-Marc Ayrault.
“Estados Unidos tiene que responder y no con respuestas evasivas, sino con respuestas claras que justifiquen las razones por las que esas prácticas se llevaron a cabo”, añadió Ayrault en declaraciones a los medios franceses durante un desplazamiento oficial en Dinamarca.
Reaccionaba así a las nuevas revelaciones de Le Monde, que citando documentos de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) sustraídos por su exagente Edward Snowden, explicó que solo durante 30 días, entre diciembre de 2012 y comienzos de 2013, se interceptaron 70.3 millones de comunicaciones emitidas desde Francia.
El diario, que destacó así el carácter “masivo” de ese espionaje, indicó que los principales objetivos de la NSA en Francia no se limitaban a sospechosos de tener vínculos con actividades terroristas, sino que entre ellos también había empresarios y otras personas vinculadas al mundo de los negocios, así como políticos y funcionarios.
El dispositivo consistía en la grabación automática de las conversaciones o los mensajes en cuanto se activaba un número dentro de una lista seleccionada.
Los servicios estadounidenses capturaban también SMS desde el momento en que incluían ciertas palabras clave, además de guardar el registro histórico de las conexiones de cada interlocutor sujeto a vigilancia. Le Mondepuntualizó que Francia no ha sido el país más espiado por el número de comunicaciones intervenidas por Estados Unidos, ya que en Europa Alemania y el Reino Unido le superaban. En este último caso, sin embargo, esa vigilancia se hizo con el asentimiento de las autoridades británicas.
La información provocó que el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, convocara ayer al embajador de Estados Unidos en Francia, Charles Rivkin, para que diera explicaciones al jefe de su Gabinete.
Una convocatoria que sirvió para recordarle a Rivkin que “este tipo de prácticas entre socios es totalmente inaceptable y que tenemos que asegurarnos de que han cesado”, según el portavoz del departamento de Exteriores.
Una forma de presionar sobre Washington sugerida por París sería en el marco europeo, y en concreto en las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y EE.UU. para las que ya se creó en julio pasado, a instancias de Francia, un grupo de trabajo sobre la protección de datos.