La entrada de un nuevo frente de nieve en Alemania dificultó el tráfico aéreo, principalmente en el aeropuerto de Düsseldorf, y convirtió en una pesadilla los desplazamientos por tren o carretera en la Nochebuena alemana.
El aeropuerto de Düsseldorf, el tercero en tráfico aéreo del país, quedó cerrado desde las 07.00 GMT hasta pasadas las 12.00 GMT, y se canceló casi un tercio de los 335 previstos para ayer.
En el vecino aeropuerto de Weeze, asimismo en el Estado de Renania del Norte-Westfalia, la compañía de bajo coste Ryanair optó por la tarde por anular todos sus trayectos, entre ellos los destinados a Madrid, Milan y Estocolmo.
En Frankfurt, el de mayor tráfico aéreo de la Europa continental, se produjeron cancelaciones aisladas, en general de vuelos con destino a París, mientras los retrasos de una o dos horas eran la tónica general en otros aeropuertos, incluido Berlín.
La situación en el tráfico ferroviario fue de colapso total en la mitad norte y este de Alemania. El servicio quedó cortado entre Berlín y Hannover, una de las principales arterias ferroviarias del país.
La compañía de ferrocarril Deutsche Bahn llevaba días advirtiendo a los pasajeros que trataran de llegar a su destino o que no viajaran.