La guerrilla colombiana de las FARC planeaba robar un avión para lanzarlo contra la Casa Presidencial o la sede del Congreso en Bogotá, el próximo 7 de agosto, cuando asumirá como nuevo jefe de Estado, Alvaro Uribe, informó ayer el director de la policía secreta (DAS), el coronel Germán Jaramillo.
"Las FARC planeaban contratar a un piloto suicida para llevar a cabo el atentado en esa zona del centro de Bogotá", señaló Jaramillo en conferencia de prensa.
El jefe del DAS añadió que Javier Carvajalino, hermano de Andrés París, uno de los principales cabecillas de las FARC, fue capturado el martes en la capital colombiana y que era el encargado de robar la aeronave en un aeropuerto de Bogotá o la ciudad de Barranquilla.
"Carvajalino había sido encargado por su hermano para organizar y dirigir el atentado, a través de las milicias "Antonio Nariño" y el frente 42 de las FARC", aseguró el oficial.
Según el director del DAS, para comandar el avión "se contrataría un piloto que había sido formado en la época de vigencia del cartel narcotraficante de Medellín, y con el pago anticipado de dos millones de dólares que le iba a hacer las FARC, se suicidaría en esa zona del centro de Bogotá".
El cartel de Medellín, que en la década del 80 llegó a ser considerado por EU como la banda narcoterrorista más poderosa del mundo, cometió en esa época varios atentados dinamiteros en diversas ciudades colombianas e hizo estallar una bomba en un centro comercial, para expresar su rechazo a la extradición.
Por su parte, en breves declaraciones a los medios, Carvajalino afirmó que no tenía "nada que ver" con las denuncias del coronel Jaramillo y que el asunto se aclarará "tarde o temprano".
El vicepresidente de la República y ministro de Defensa, Gustavo Bell, dijo a los periodistas que "los organismos de seguridad permanentemente están haciendo labores de inteligencia para repeler los ataques", aunque calificó de "especulaciones que son magnificadas por los medios de comunicación" la aseveración de que las FARC planeaban atacar la sede de la Presidencia.
El comandante de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), general Héctor Velasco, había denunciado recientemente que se investigaba la posibilidad de que las FARC tuvieran en su poder una o varias aeronaves con el propósito de lanzar ataques en diversas regiones del país y que se había reforzado la vigilancia aérea, con la ayuda de EU.
En tanto, las autoridades redoblaron la vigilancia sobre el espacio aéreo de Bogotá, informó ayer un oficial de la FAC. "Se ha redoblado la vigilancia sobre el espacio aéreo para prevenir cualquier acción terrorista", dijo la fuente, que prefirió el anonimato.
De acuerdo con ese responsable, "es técnicamente imposible que cualquier aeronave sospechosa se movilice hacia la capital sin ser detectada por los radares y otros equipos instalados en diversos lugares de Colombia".
Por otro lado, al menos dos policías murieron y otras ocho personas resultaron heridas al explotar ayer un coche bomba abandonado por desconocidos en la localidad colombiana de San Juan de Rioseco, informaron fuentes oficiales.
Según la jefatura de la policía, la explosión se registró cuando los agentes se disponían a inspeccionar el automóvil, estacionado cerca de la plaza de toros de San Juan de Rioseco.
Los dos policías fallecieron en el acto, señaló el comando de esa institución en Cundinamarca, departamento del que Bogotá es capital. Entre los heridos se hallan otros tres agentes, uno de ellos en estado grave y cinco civiles, entre los cuales una niña y una mujer que pasaban por el lugar, se informó.
La jefatura policial dijo desconocer de inmediato los móviles y autores del hecho, pero el gobernador de Cundinamarca, Alvaro Cruz, señaló que la acción habría sido obra de los rebeldes del frente 42 de las FARC.