Un bebé de 22 semanas de gestación está grave en un hospital de Florencia (Italia), después de que los médicos practicaran a la madre un aborto terapéutico, ante el riesgo de graves malformaciones en el feto, pero tras la intervención se comprobó que el niño nació con vida y sano.
El caso se produjo en el hospital Careggi de Florencia (oeste) y el neonato, de 500 gramos de peso, está ahora internado en la unidad de cuidados intensivos del Meyer.