La empresa canadiense Greystar Resources, que planea construir la primera mina de oro a cielo abierto en Colombia, compareció ayer en una audiencia pública tras la cual el Gobierno determinará si concede la licencia ambiental a este polémico proyecto. Una fuente natural de agua se vería afectada con la construcción de la mina.
Durante esta audiencia, la empresa debatirá junto a las comunidades de la zona el impacto que tendría la mina en el medio ambiente.
Y es que buena parte de los habitantes se oponen a la explotación porque se ubicaría en los aledaños del páramo de Santurbán, al que denominan la "fábrica de agua de los Santanderes", porque allí se produce el agua necesaria para abastecer a 2.2 millones de personas.