El partido del Canciller Gerhard Schroeder sufrió una aplastante derrota en las votaciones de ayer en dos Estados alemanes, lo que reflejó la pérdida de confianza en el manejo económico de su gobierno a pesar del apoyo por su posición pacifista en la crisis iraquí.
Los vencedores, los conservadores, interpretaron los resultados como una señal que el electorado alemán rechaza la política aislacionista del gobierno respecto a Irak.
Los conservadores demócrata-cristianos ganaron 48% de los votos en el Estado natal de Schroeder, la Baja Sajonia, 12 puntos por arriba de la pasada elección hace cinco años y ganándole a los socialdemócratas, según las primeras encuestas entre los votantes y los primeros resultados recopilados por la televisora nacional ARD. Los socialdemócratas obtuvieron 33% del voto, comparado con 48% de la elección pasada.
Esta derrota es una de las más severas que sufren los socialdemócratas en las últimas décadas. En el Estado de Hesse, los demócrata-cristianos ganaron un 50%, en comparación con un 39% logrado en 1999. Los socialdemócratas sólo obtuvieron 27% en comparación con 39% de la elección anterior.
Según porcentajes difundidos por la Comisión electoral de Hesse, elpartido Unión Democristiana (CDU) del presidente saliente, Roland Koch, logró la mayoría absoluta.