El clima invernal que provocó una serie de tormentas mortales en el centro norte de EE.UU. trajo ayer martes el primer gran golpe de la temporada para el Noreste con nieve, aguanieve y lluvia helada en los caminos.
Muchos conductores perdieron el control de sus vehículos y la gente permaneció encerrada en medio de temperaturas bajo cero. En el sur de Maine, entre 10 y 15 centímetros (4 a 6 pulgadas) de nieve cayeron para el tráfico matutino. En el Norte, las comunidades esperaban ver de 20 a 30 centímetros (8 a 12 pulgadas) antes de que la nieve cesara por la noche, dijo Mike Kistner, del Servicio Meteorológico Nacional en Gray, Maine.
El clima trastornó algunos tramos del metro de Boston, aún desbalanceado por las nevadas del año pasado. Pero mientras Fernando Gonterman esperaba el tren para ir de la estación Harvard Square a su trabajo, ni se inmutó. "El clima es el clima. Solo lidia con él, ¿cierto?", dijo.
En Vermont, donde adoran la nieve, Chassidy Byrd, subgerente de una gasolinera y minitienda de 24 horas, dijo que la tormenta regresó al estado a una sensación de normalidad. Sin nieve, "no se siente como Vermont", afirmó.
Kistner dijo que la tormenta que está enfriando al Noreste está ligada al mismo sistema que produjo tornados en el centro norte desde el sábado y que luego trajo nevadas intensas, hielo, lluvia, inundaciones y vientos tempestuosos mientras se movió hacia los Grandes Lagos.