La Real Infantería de Marina de Gran Bretaña, con el apoyo de tropas terrestres y aeronaves estadounidenses, peinó ayer las montañas del sudeste de Afganistán en una nueva búsqueda de combatientes de Al Qaeda y el Talibán.
La fuerza de 1,000 soldados involucrados en la operación tiene la misión de destruir las cavernas y los búnkers de Al Qaeda y matar o capturar a sus militantes y a los seguidores del movimiento islámico Talibán en el área, dijo el general de brigada británico Rodger Lane.
"Puedo confirmar que ésta es una de las pocas áreas remanentes que no fue investigada antes por las fuerzas terrestres de la coalición y tenemos buenas razones para creer que es o ha sido una base clave para la red de Al Qaeda ", dijo Lane en la Base Aérea Bagram.
"Una potente fuerza de unos 1,000 soldados, equipados con toda la gama de poderío de combate a mi disposición, ha sido desplegada por aire y tierra, primero para asegurar y luego para registrar un área grande y peligrosa, en lo que es un lugar estratégico para nuestro enemigo", agregó.
El domingo, todos los franceses deben ser conscientes de que tienen en la mano "una parcela de la nación", dijo Chirac, que pide también a los electores de izquierdas que "corten el paso a la extrema derecha".
Mientras, Le Pen celebró su único mitin de campaña en Marsella, en el sur, en medio de grandes medidas de seguridad, porque unas horas antes hubo una manifestación en su contra, en la que participaban políticos de varios partidos de izquierda.
Ante sus seguidores reunidos en el Palacio de los Deportes, el líder del Frente Nacional afirmó que "la victoria es posible" y que los franceses tienen la posibilidad el domingo de dar "una lección histórica" a este "chanchullero", en alusión a Chirac.