Las fuerzas norteamericanas está listas para desatar la guerra contra Irak, previendo aumentar ulteriormente su poderío militar, a pesar de que su dispositivo en Turquía aún no está totalmente operativo.
Los militares norteamericanos, en estado de alerta, están preparados para cualquier "acción preventiva" que pudiera intentar Sadam Hussein particularmente contra sus 140,000 hombres en Kuwait, declaró ayer el teniente coronel Dave Lapan, portavoz del departamento de Defensa.
Estados Unidos tiene informaciones que indican que Irak "distribuyó armas químicas" entre algunas unidades de la Guardia Republicana iraquí, precisó por su parte un responsable de Defensa.
En cualquier caso, "estamos listos", declaró Dave Lapan, quien señaló que las fuerzas norteamericanas en la región -que superan los 250,000 hombres con 700 aviones, decenas de naves, carros blindados y helicópteros- "están listas para responder a órdenes de ataque", inminentes en principio, del presidente George W. Bush.
El "rolling start", metáfora automovilística empleada en la jerga militar, aparece como la táctica elegida por el comando central estadounidense, comenzando con una lluvia de misiles y bombas. Ello sin depender de la decisión final de las autoridades turcas; el Parlamento turco se negó el 1 de marzo último a autorizar el despliegue de militares estadounidenses en su territorio.
Un jerarca del Pentágono, que no quiso ser identificado, dijo en referencia a las fuerzas que ya se hallan en el terreno o que pueden ser movilizadas, que "importantes unidades clave están en la región" para comenzar la guerra.
Por otro lado, al menos cinco naves y tres submarinos estadounidenses habían llegado al Mar Rojo, dotados de misiles de crucero Tomahawk.
Dos portaaviones estadounidenses, el "Harry Truman" y el "Theodore Roosevelt", siguen en el Mediterráneo con varios barcos lanza-misiles.